La Casa Amarilla en Comayagüela

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“Alguien debería hacer algo” es una frase que usamos comúnmente cuando vemos algo en nuestra comunidad que debe cambiar. La mayoría del tiempo, esperamos a que alguien más haga algo. Esta no es uno de esos casos.

La visión para Casa David tiene su origen en los años 90, cuando Marvina Hooper y su familia crearon el Centro Universitario Bautista, un programa de discipulado en el cual los estudiantes universitarios de instituciones como la UNAH y UNITEC podrían reunirse para pasar un rato, estudiar juntos y estudiar la Biblia. El programa también creó oportunidades para que estos jóvenes pudieran vincularse con la comunidad. Cada sábado a las 10 am, el grupo visitaba a los niños en el Hospital Escuela y les llevaba las historias de la Biblia. También llevaban galletas y pasaban tiempo con los niños en actividades variadas. Posteriormente, el grupo comenzó a visitar durante las tardes en los viernes, llevando café y pan para los adultos también. Durante estas visitas notaron una necesidad muy grande: la sala de espera en emergencia repleta de personas durmiendo en el suelo.

Casa David: Un Pedacito de Cielo

Casa David se creó para funcionar como hogar temporal para los familiares de pacientes hospitalizados del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) que vienen desde todas partes del país. La Casa Amarilla en Comayagüela es un sueño que estuvo en incubadora por algunos años, pero que ahora se está convirtiendo en una maravillosa realidad en un momento muy oportuno. Marvina compartió detalles de cómo todo ha encajado perfectamente para que Casa David pueda existir.

Quería que fuera de un color vivo; quería que fuera amarilla. Quería que fuera un lugar en el que la gente sintiera que nuestros brazos están completamente abiertos para ellos y que sintieran que vienen a su casa. Que este fuera un lugar de refugio donde recibirían comida caliente, que recibirían una cama cómoda y que se sentirían seguros. Sería un lugar donde recibirían esperanza y dónde la Palabra de Dios estaría en todas las paredes. Un lugar donde la gente podría ir y recibir amor.

Para la sorpresa de Marvina, cuando encontraron la casa, ya estaba pintada en un tono perfecto de amarillo. Los amigos y familia han donado un sinnúmero de artículos para apoyar el proyecto, desde papelería en blanco hasta un logo y otros materiales promocionales para Casa David. Un grupo de estudiantes ha pintado murales en las paredes de la casa.

Oficina, Casa David.

La Oficina en Casa David. || Foto: V. Arita || Comayagüela || Febrero 2014

Casa David tendrá café para sus huéspedes a toda hora. Cada huésped recibirá su propia cama y un casillero dentro del cual podrán almacenar sus pertenencias personales. Hay un vigilante en los predios las 24 horas al día, se han instalado cámaras de seguridad y las puertas se cierran bajo llave a las 8pm cada noche para garantizar un entorno seguro para los huéspedes.

Tal y como lo soñaba Marvina, las paredes de los dormitorios se adornan con versículos de la Biblia.
Tal y como lo soñó Marvina, las paredes de los dormitorios se adornan con versículos de la Biblia || Foto: Z. Crespo || Comayagüela || Febrero 2014

Hay tres principios básicos, que como Presidenta de la Fundación Casa David Harms, Marvina solicita de sus Miembros y cada persona involucrada en el proyecto: que se comparta la palabra de Dios con todos los huéspedes, que la organización opere con total transparencia financiera, y que todo se haga con excelencia. También es importante notar que una de las metas del proyecto es que dentro de cinco años, el proyecto se convierta en algo auto-sostenible y que se involucren más hondureños para que crezca y que se apropien del proyecto. Marvina espera que eventualmente este proyecto esté completamente en las manos de hondureños.

¿Qué Podemos Hacer para Ayudar?

La casa opera cómodamente con aproximadamente $7000 al mes para cubrir gastos de alquiler, fluido eléctrico, agua, salarios, papel higiénico y otras necesidades básicas. El proyecto sobrevivirá con donaciones, las cuales se pueden recolectar usando el sitio web. También puede donar directamente a la cuenta bancaria en Honduras. (Banco Ficohsa, 6720838, Fundación Casa David Harms.) Cada poquito ayuda.

Un professional hondureño podría donar mensualmente, pero ¿qué podría hacer un estudiante para Casa David?

Podrían venir a servir la cena. Podrían traer la cena. “¿Cuánta gente tienen hoy? Yo llevo la cena.” Podrían donar cosas como desodorante, pasta de dientes, papel higiénico, jugo, café y muchas cosas más. Si todos dan un poquito, ¡podemos hacer esto! No es un proyecto tan grande.

El comedor de Casa David.
El comedor en Casa David. || Foto: V. Arita || Comayagüela || Febrero 2014

Aparte de donaciones en especie, Marvina comparte que a las personas que se hospedarán en Casa David se les deberá mostrar cariño y amor. Tener que hospitalizar a un familiar por cualquier razón puede ser una experiencia muy alarmante y saber que alguien está ahí para escuchar o apoyar puede significar un mundo de diferencia.

En esta sala los huéspedes pueden descansar y meditar.

En esta sala los huéspedes podrán descansar y meditar. || Foto: V. Arita || Comayagüela || Febrero 2014
Vanessa Arita
Autor:
Vanessa es una entusiasta amante de la lectura y docente en el área de diseño gráfico. Posee una doble titulación en diseño gráfico y estudios italianos. Su participación con Buen Día Honduras marca su debut dentro del periodismo ciudadano.

One Comment

  1. mirna cuevaResponder
    28/09/2014 at 10:59 pm

    Dios les bendiga soy de San Pedro Sula podrian syudarnos a abrir una casa aqui,tenemos mucha nesecidad yo estoy dispuesta a ayudar no cuento con disponibilidad economica pero se como hacerlo,por favor piensrnlo.Mirna Lorena Medina

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